

El cantante mexicano presenta Como un Bolero el viernes, 16 de octubre, a las 20:00h, en la Sala Jerónimo Saavedra del Auditorio Alfredo Kraus.. Villa estará acompañado por Dani García al requinto y por una formación dirigida por Luis Montesdeoca. En esta segunda cita de Noches del Rincón sonarán clásicos del género como El reloj, Historia de un amor, La barca y Si tú me dices ven
Luis Villa tenía alrededor de doce años cuando un casete de Los Panchos terminó marcándole el camino. Entre aquellas canciones estaba Recuerdos de Ti, de Roque Carbajo. "Me llamó siempre mucho la atención la armonía de las voces, la letra, la musicalidad y desde entonces me enamoré del bolero y de la música de tríos", recuerda. Décadas después, aquellas canciones siguen formando parte de su vida y regresan ahora en Como un Bolero, que presenta el próximo viernes, 16 de octubre, a las 20:00 horas, en las Noches del Rincón en el Auditorio Alfredo Kraus.
En realidad, su relación con esta música había empezado antes. Villa recuerda a su madre cantando boleros en casa mientras él se quedaba escuchándola "como un niño". A los ocho años ya intentaba acompañarse con la guitarra. Por eso, cuando se le pregunta qué significa vivir "como un bolero", responde sin demasiadas vueltas: "Mi vida ha sido un bolero. Desde muy pequeño, cuando mi madre cantaba esos boleros, hasta el día de hoy".
Esa relación temprana terminó convirtiéndose en oficio. Su trayectoria ha estado vinculada a formaciones como Los Galantes, Los Tres Ases, Los Tres Reyes y Los Panchos, una escuela que todavía reconoce cada vez que sube al escenario. "La experiencia y todo lo que he aprendido con los tríos a los que tuve la oportunidad de pertenecer me han dado una base que fundamenta lo que siempre he sentido y expresado en cada tema que interpreto".
Villa admite que formar parte de grupos con tanta historia genera orgullo, aunque por encima sitúa la responsabilidad. "Creo que es más la responsabilidad de seguir llevando esa bandera del bolero". Un compromiso que mira también hacia quienes llegan después: "Para que las nuevas generaciones, los jóvenes, sigan escuchando esta música y se enamoren de ella".
Una voz y un requinto
En Como un Bolero, esa manera de entender el género encontrará uno de sus principales apoyos en el requinto de Dani García. Villa habla de este instrumento prácticamente como si fuera otra voz. "Es tan elemental y tan importante como una primera voz", asegura.
A lo largo de su trayectoria ha compartido escenario con algunos de los grandes requintistas del género, pero reconoce haber encontrado con García una conexión poco habitual. "Es uno de los muy pocos músicos y requintistas con los que he conectado". Para Villa, lo importante es sentir que ambos están recorriendo la canción desde un mismo lugar: "Con muy pocos maestros y requintistas he tenido esa experiencia de estar en el mismo plano musical y disfrutar ese momento de música, de notas y de sentimientos juntos. Con Dani he logrado hacer esa mancuerna".
El programa recorrerá algunos de los grandes títulos de la canción romántica. Sonarán Tres palabras, de Osvaldo Farrés; El reloj y La barca, de Roberto Cantoral; Poquita fe, de Bobby Capó, o Historia de un amor, de Carlos Eleta Almarán. También aparecerán composiciones ligadas a José Alfredo Jiménez, Juan Gabriel o Miguel Gallardo, junto a un recuerdo especial a Los Panchos.
Villa encuentra precisamente en ese repertorio una de las razones por las que el bolero sigue resistiendo al paso del tiempo. "Tiene esa magia, ya que su estructura armónica, sus letras y su sentido musical y sentimental pueden llegar a tocar las fibras, el sentimiento, el corazón de la persona que escucha". Una canción puede devolver al oyente a un momento concreto de su vida. "Te transporta a vivir un momento que viviste, ya sea de amor, de desamor, de alegría o de tristeza". Y esa capacidad, sostiene, también permite que alguien joven pueda descubrir hoy por primera vez un bolero escrito hace décadas y reconocerse en él. "Por eso el bolero es amor, es sentimiento, es expresión".
Muchas de las canciones que Villa interpreta llegan al escenario con una memoria previa. El público conoce sus letras, sus melodías e incluso determinadas versiones. Él procura respetar esa identidad, aunque necesita hacerlas propias para poder contarlas. "Yo siempre he dicho que un bolero es una pequeña obra de teatro en la que hay que entrar al personaje que la escribió, que la vivió", explica. "Respeto el tema, pero cuando me impregno de esa letra y de ese sentimiento, la hago mía para poder vivirla y expresarla".
La cercanía de la Sala Jerónimo Saavedra, en la segunda cita del ciclo Noches del Rincón, favorecerá precisamente esa relación directa con quienes escuchan. Villa reconoce que cantar con el público a pocos metros cambia ligeramente su forma de interpretar. "Hasta cierto punto me gusta más". La proximidad convierte la comunicación en un reto y aumenta su compromiso con cada canción: "Tratar de que el público disfrute cada bolero como lo voy a hacer yo".









